Tener una Rutina es Duro.

Hace unos meses, decidí apuntarme a un curso para estudiar dietética. Ya había hecho un curso de nutrición y me interesaba mucho el tema. Mi empleo también está relacionado con todo esto.

Sin embargo, tengo un trabajo con horarios que varían de una semana a otra, sin tener ningún tipo de orden específico. ¿Resultado? No consigo organizarme.

La casa, la comida, el perro, el trabajo, el deporte, dormir, descansar, aprender, estar con la pareja, la familia y los amigos (sin mencionar que quería ser voluntaria, pero ahora mismo es complicado).

Photo by Madison Inouye on Pexels.com

Hay que buscar una forma de meter todo en tu calendario, pero tu calendario cambia cada día.

Al contrario que algunas personas, me encantan las rutinas. No hablo de cosas complicadas, como meditar y leer dos horas antes de ir a trabajar (aunque eso estaría bien también), si no de saber con exactitud qué es lo que voy hacer por la mañana, o lo que no podré hacer, y a qué hora. Es uno de mis sueños màs anhelados.

Así que, como te podrás imaginar, tener que añadir una tarea màs a mis mañanas ya desorganizadas (a veces llego a casa a las nueve de la noche pero me tengo que irme otra vez a las siete de la mañana) es duro.

Es tan duro que voy a tener que hacer el primer año del curso en dos años distintos, lo que me permitirá organizarme mejor, pero me costará un riñón económicamente hablando.

He probado distintas formas de organizarme y fallo en todas. No quiero resignarme a no poder hacer nada a no ser de tener un horario fijo, como lo tenía hace años, pero es bastante evidente que es la forma màs fácil para mi querido cerebro.

En dos semanas tendré vacaciones, que aprovecharé para organizarme correctamente. Voy a empezar a estudiar en julio, para poder dividir las 400 horas del curso en algo más factible. Debo imprimir los apuntes antes de septiembre (aprovechando que ya he pagado para este año) porque me gusta màs leer en papel. Debo organizar los contenidos y las materias para no estar perdida como en noviembre.

Empiezo a pensar que una buena organización es aquella que explota tus puntos fuertes y utiliza tus desventajas a tu favor. Que tienes que aprender a conocerte, vaya.

Voy a intenar documentar mi progreso para tener que «rendirle cuentas» a alguien; està demostrado que eso ayuda en la mayor parte de los casos, así que vamos a hacerlo.

Espero que tu vida vaya bien. Nos leemos pronto,

~M.

Deja un comentario

Me llamo M,

Intentemos buscar respuestas. O lamentémonos, lo que quieras.